El jugador del Real Madrid Raúl Asencio ha sido condenado por un delito contra la seguridad vial. Conducía ebrio cuando fue interceptado en un control de tráfico en Gran Canaria.
Los hechos ocurrieron la madrugada del sábado 16 al domingo 17 de agosto en San Bartolomé de Tirajana, en el sur de la isla. Agentes de tráfico pararon su vehículo en un control preventivo.
El futbolista, de 23 años, no sufrió ningún accidente ni condujo de forma temeraria, según la información disponible. Simplemente fue sometido a un control de alcoholemia rutinario.
Tres días después, Asencio reconoció los hechos en un juicio rápido. Su propia declaración confirmó que había conducido bajo los efectos del alcohol esa noche.
El resultado de la prueba fue de 0,90 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. Esa cifra multiplica casi por cuatro el límite legal permitido, fijado en 0,25 mg/l.
Superar los 0,60 mg/l convierte la infracción en delito penal, no en una simple sanción administrativa. Por eso el caso terminó en un procedimiento judicial y no en una multa de tráfico convencional.
El Juzgado de Instrucción número 3 de la Sección correspondiente le impuso una multa de cuatro meses. La cuota diaria se fijó en 120 euros, lo que suma más de 14.400 euros en total.
Además de la sanción económica, Asencio deberá entregar su permiso de conducir durante ocho meses. No podrá volver a coger el volante hasta que se cumpla ese plazo.
El futbolista continúa entrenando con normalidad en la disciplina del Real Madrid, según la información disponible hasta el momento. El club no ha realizado declaraciones públicas sobre el caso.