España se mantiene una vez más como el referente internacional en la donación de órganos de personas fallecidas, alcanzando una tasa de 53,2 donantes por millón de población (p.m.p.) en 2025. Con estos registros, el país aporta el 23% de los donantes de la Unión Europea y el 5% a escala global, a pesar de representar únicamente el 0,7% de la población mundial.
Durante el pasado año, el sistema nacional llevó a cabo 6.336 trasplantes, situándose con una tasa de 132,3 intervenciones p.m.p. La Organización Nacional de Trasplantes (ONT) destaca especialmente que España ostenta la mayor tasa del mundo tanto en trasplante renal —con 4.000 injertos— como en trasplante pulmonar, con 556 procedimientos en el periodo.
A nivel internacional, la donación en asistolia creció un 11% hasta alcanzar los 14.865 donantes. En este ámbito, España volvió a liderar la actividad mundial con 1.416 donantes de este tipo (lo que representa el 48% de la UE y el 10% del total mundial), siendo además el único país que realizó trasplantes de intestino a partir de donantes en asistolia.
La actividad de trasplantes y donaciones en el conjunto de los Veintisiete marcó máximos históricos en 2025, superando los 32.800 trasplantes de órganos gracias a más de 11.000 donantes fallecidos. No obstante, el informe advierte de que la demanda sigue siendo muy superior a la oferta, ya que a cierre de año más de 53.000 pacientes continuaban en lista de espera en la UE.
La región latinoamericana, que mantiene una estrecha cooperación con España desde hace más de dos décadas, experimentó un incremento del 5% en su actividad trasplantadora durante 2025. Argentina, Brasil y Uruguay encabezaron las mayores tasas de donación en un territorio que continúa expandiendo sus redes sanitarias especializadas.