Más de un centenar de ceutíes han participado este sábado en una nueva movilización ciudadana por distintos puntos de Ceuta para reclamar «unidad» ante la situación que atraviesa la ciudad tras la entrada masiva de migrantes del pasado 30 de julio.
La protesta, convocada de manera espontánea a través de redes sociales y grupos de mensajería, ha arrancado alrededor de las 18.30 horas en las Murallas Reales. Desde allí, los participantes han recorrido el Polígono Virgen de África y la carretera N-352 hasta llegar a la rotonda que conecta la frontera del Tarajal con la subida a Loma Colmenar.
En este punto se ha producido el momento central de la movilización. Los manifestantes han realizado una sentada sobre el asfalto como gesto simbólico de protesta y han guardado posteriormente un minuto de silencio por «el sufrimiento de la sociedad ceutí» y por la situación que, según han denunciado, soporta la ciudad desde hace semanas.
Durante la marcha se han coreado consignas como «Ceuta no se vende, se defiende», «Ceuta unida jamás será vencida» y «Un caballa nunca se rinde», además de críticas dirigidas al Gobierno central por su gestión de la crisis.
La movilización ha continuado después hacia Loma Colmenar, donde los participantes han trasladado su apoyo a los vecinos de la barriada, que han protagonizado distintas protestas desde que comenzó la instalación de un recurso provisional de acogida para migrantes en una explanada de la zona.
Los residentes han expresado en las últimas semanas su preocupación por las consecuencias de la presencia del dispositivo y por la concentración de personas en sus alrededores.
En el exterior del recinto permanece además alrededor de un centenar de migrantes que, según los organizadores de las protestas vecinales, llevan varios días acampados a la espera de poder acceder al recurso.
Entre las cuestiones que más inquietan a los residentes se encuentra la cercanía de una guardería situada a pocos metros de las instalaciones, cuya apertura está prevista para septiembre.
Una parte de los manifestantes ha prolongado posteriormente el recorrido hasta la Delegación del Gobierno. Allí han vuelto a reclamar la dimisión del delegado del Gobierno en Ceuta y han exigido una mayor implicación del Ejecutivo central para afrontar las consecuencias de la crisis migratoria.
La jornada ha transcurrido sin incidentes y con carácter pacífico, después de varias semanas en las que algunas de las movilizaciones celebradas en la ciudad habían terminado con episodios de tensión y altercados.
La nueva protesta se suma así a la creciente movilización ciudadana en Ceuta, donde la gestión de la llegada masiva de migrantes continúa generando malestar y reclamaciones tanto entre colectivos vecinales como entre distintos sectores de la sociedad ceutí.