El rey Harald V de Noruega ha muerto este viernes a los 89 años. El monarca, en el trono desde 1991, llevaba varios días ingresado por un agravamiento de sus problemas de salud.
Harald V fue hospitalizado el pasado 17 de agosto en el Hospital Universitario de Oslo por una retención de líquidos. El ingreso se produjo tras un examen médico ligado al tratamiento que seguía desde hacía semanas para una anemia hemolítica.
Durante su estancia en el hospital, el rey sufrió además una infección bacteriana en la sangre, relacionada con ese mismo tratamiento. La Casa Real noruega había advertido en los últimos días de un claro empeoramiento de su estado de salud.
Según ha comunicado la propia Casa Real, el monarca falleció de madrugada, poco antes de las siete de la mañana de este viernes, en el mismo hospital de Oslo donde permanecía ingresado.
El deterioro de su salud había obligado ya el jueves al príncipe heredero Haakon a suspender toda su agenda oficial. Harald V se había convertido con los años en el monarca reinante más longevo de Europa.
Con su muerte, se cierra un reinado de más de tres décadas al frente de la monarquía noruega, que Harald V asumió en 1991 tras la muerte de su padre, el rey Olav V. Su hijo, el ahora rey Haakon VIII, se convierte en su sucesor al frente de la Corona de Noruega.