La Policía Nacional ha detenido en Palma a un hombre por instalar presuntamente un dispositivo GPS en el coche de un trabajador. El objetivo era controlar sus rutinas diarias por encargo de uno de los responsables de una empresa investigada.
El caso arrancó semanas atrás, cuando agentes del Grupo I de la UCRIF, perteneciente a la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras, detuvieron a tres personas por contratar trabajadores de forma irregular. Se les atribuye un delito contra los derechos de los trabajadores, otro contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y el favorecimiento de la inmigración irregular.
Mientras avanzaba esa investigación, los policías descubrieron un dato paralelo. Uno de los detenidos habría contratado a un profesional de la seguridad privada para vigilar a uno de sus empleados.
Según la investigación, la víctima notó días antes que alguien le seguía y le grababa con un teléfono móvil. Al fijarse mejor, reconoció a esa persona como un conocido vinculado al establecimiento en el que trabajaba.
Poco después, el trabajador descubrió que también le habían colocado un dispositivo GPS en su vehículo particular para hacerle un seguimiento más completo. El motivo, según la Policía, era que se encontraba de baja laboral y su empleador sospechaba que trabajaba en otro lugar al mismo tiempo.
Las pesquisas permitieron identificar al profesional de seguridad privada como el presunto responsable de colocar el dispositivo de seguimiento. Los agentes lo han detenido como presunto autor de un delito contra la intimidad.