Ratko Mladic, antiguo comandante militar serbobosnio y una de las figuras más conocidas de las guerras de los Balcanes, ha muerto este jueves a los 84 años mientras cumplía cadena perpetua en una prisión de La Haya. Conocido como el ‘carnicero de Bosnia’, fue condenado por algunos de los episodios más graves ocurridos durante la guerra de Bosnia, desarrollada entre 1992 y 1995.
La justicia internacional lo declaró culpable en 2017 de diez cargos relacionados con crímenes de guerra y de lesa humanidad. Entre ellos se encontraba el genocidio de Srebrenica, donde más de 8.000 hombres y adolescentes bosniacos fueron asesinados en julio de 1995, una matanza que marcó profundamente el conflicto y la historia reciente de Europa.
Mladic llevaba años sufriendo importantes problemas de salud durante su estancia en prisión. El exmilitar había padecido varios derrames cerebrales y su familia reclamó en diferentes ocasiones que pudiera trasladarse a Serbia para recibir tratamiento médico.
La petición también había recibido recientemente el respaldo del presidente serbio, Aleksandar Vucic. Sin embargo, el traslado no llegó a producirse. Según ha informado la televisión pública serbia RTS, Mladic finalmente ha fallecido este jueves en La Haya.