El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha reconocido que Ceuta todavía está lejos de recuperar la normalidad después de la llegada de miles de migrantes durante las últimas semanas. Pese a las críticas recibidas por la gestión de la crisis, ha descartado abandonar su cargo y considera que hacerlo en estos momentos supondría una «absoluta irresponsabilidad y cobardía».
Pérez Triano ha reconocido que las últimas semanas están siendo especialmente difíciles, pero insiste en que su prioridad es continuar trabajando para recuperar cuanto antes la estabilidad en Ceuta. También ha admitido que actualmente desconoce el número exacto de personas que permanecen en la ciudad.
Entre las medidas previstas figura la puesta en funcionamiento de un nuevo Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), destinado a facilitar la gestión y los procedimientos administrativos relacionados con los migrantes.
El delegado también ha asegurado que continuarán solicitando más efectivos y recursos al Gobierno central. Algunos refuerzos ya han llegado, mientras otros siguen pendientes.
Pérez Triano ha pedido evitar respuestas simplistas ante una situación que considera especialmente compleja. A su juicio, cualquier solución debe respetar los procedimientos legales existentes y permitir que las autoridades puedan identificar, atender y notificar correctamente a las personas afectadas antes de adoptar las medidas correspondientes.