Los hogares españoles destinan de media el 39% de sus ingresos netos para pagar el alquiler, según un estudio publicado por Idealista. Este porcentaje confirma que el esfuerzo económico necesario para arrendar una vivienda se ha incrementado en ocho puntos en los últimos tres años, rebasando ampliamente el umbral del 30-35% que los expertos recomiendan no superar para evitar aprietos financieros graves en la economía doméstica.
A mediados de 2023, las familias necesitaban aproximadamente el 31% de su renta para hacer frente al alquiler, una tendencia al alza que también se refleja en el mercado de la compraventa. En la actualidad, adquirir una casa requiere de media el 29% de los ingresos familiares, lo que supone también ocho puntos más que en el tercer trimestre de 2023, una cifra que además no contempla el ahorro previo necesario para abonar la entrada y los gastos de gestión hipotecaria.
El análisis detalla grandes diferencias territoriales, situando a Palma de Mallorca como la ciudad más cara de España tanto para el alquiler (45%) como para la compra (48%). Le siguen en el mercado del arrendamiento urbes turísticas y con alta dinamización laboral como Málaga (40%), Valencia (39%), Alicante (38%) y Madrid (38%), mientras que en el lado opuesto figuran capitales como Teruel y Ciudad Real, donde el esfuerzo se reduce al 19%.
Por lo que respecta a la compra de vivienda en propiedad, el ranking muestra variaciones notables respecto al alquiler, ya que ciudades como Madrid (39%) y San Sebastián (36%) se sitúan por delante de otros mercados tensionados. En contraste, las zonas más accesibles para adquirir un inmueble se concentran en capitales como Lleida (11%), Zamora (12%), Huesca y Jaén (13%), donde el porcentaje de renta comprometida es significativamente menor.
La elaboración de este informe, correspondiente al segundo trimestre de 2026, se ha llevado a cabo cruzando los precios de oferta publicados en la plataforma inmobiliaria con los datos oficiales de renta neta familiar por municipios recopilados por el Instituto Nacional de Estadística. En el caso de las hipotecas, el cálculo se ha realizado simulando las condiciones de un préstamo tipo en términos de plazos y tipos de interés vigentes.