España tendrá 1,8 millones menos de personas en edad de trabajar en 2050 que en 2030, hasta quedarse en unos 31,6 millones. En paralelo, la población mayor de 64 años crecerá en 4,8 millones, hasta los 16,3 millones. Son proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) recogidas en un análisis de la Fundación Adecco sobre el reto demográfico.
Según estas proyecciones, la población en edad laboral tocará techo en 2033, con cerca de 33,7 millones de personas, y a partir de ahí empezará a reducirse. La Fundación Adecco atribuye este descenso a la jubilación progresiva de las generaciones numerosas nacidas entre finales de los 60 y los 70. A la vez, advierte de que las nuevas generaciones que se incorporen al mercado laboral serán mucho menos numerosas por la baja natalidad.
La entidad alerta de que este cambio reducirá la disponibilidad de profesionales, dificultará cubrir vacantes y aumentará el riesgo de perder conocimiento y experiencia a medida que se jubilen los trabajadores de más edad.
Ante este escenario, la Fundación Adecco defiende que la inclusión laboral será clave para paliar la falta de profesionales y reducir la desigualdad. Propone reforzar la empleabilidad con orientación, formación, acompañamiento, accesibilidad, conciliación y adaptación de los puestos de trabajo. También pide combatir los prejuicios que afectan a colectivos como las personas con discapacidad, cuya tasa de actividad apenas llega al 35,4%, las mujeres en riesgo de exclusión social y los parados de larga duración.
El informe destaca además el peso que mantendrán los trabajadores de más edad. Las personas de entre 50 y 64 años supondrán el 35,2% de la población activa en 2030 y el 32,7% en 2050, por delante en todo momento de la franja de 20 a 34 años. Por ello, la Fundación Adecco insiste en combatir el edadismo, actualizar competencias y abrir oportunidades reales a quienes puedan y quieran seguir trabajando.
El director general de la Fundación Adecco y de sostenibilidad de The Adecco Group, Francisco Mesonero, resume así el diagnóstico: «El desafío demográfico exige ampliar la base de talento disponible y situar la inclusión en el centro de la respuesta». Mesonero defiende además invertir en empleabilidad, retener y actualizar el talento sénior, y articular una migración ordenada y conectada con las necesidades reales del mercado laboral.
La fundación considera que la migración será una necesidad estructural para amortiguar la pérdida de población activa. Reclama también cualificar y recualificar a los trabajadores para corregir el desajuste entre las competencias disponibles y las que demandan las empresas.
El informe apunta que la digitalización, la inteligencia artificial y la automatización de tareas repetitivas pueden mejorar la productividad, siempre que vayan acompañadas de formación y un uso responsable. Por último, recuerda que el absentismo laboral alcanzó en 2025 su máximo histórico, con un 7,6% de las horas pactadas, según datos de The Adecco Institute.