Meta, la multinacional propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, se enfrenta desde este martes a un histórico juicio en un tribunal federal de California. Una coalición de 29 estados de Estados Unidos ha llevado a los tribunales a la compañía fundada por Mark Zuckerberg en el mayor desafío legal al que se enfrenta la tecnológica por el impacto de sus plataformas en los menores de edad.
El proceso judicial, que se celebra en Oakland bajo la presidencia de la jueza Yvonne Gonzalez Rogers y ante un jurado de ocho personas, gira en torno a las acusaciones de que Meta implementó funciones adictivas para niños y adolescentes mientras engañaba al público sobre los riesgos asociados. Los demandantes sostienen que estas dinámicas provocan daños emocionales y físicos, y acusan a la empresa de infringir normativas federales como la Ley de Protección de la Privacidad Infantil en Línea (COPPA).
Durante la primera jornada, la fiscal general adjunta de California, Megan O’Neill, aseguró que la tecnológica «ocultó la verdad» y priorizó las ganancias económicas por encima de la seguridad de la infancia. A las puertas del tribunal, el fiscal general californiano, Rob Bonta, insistió en que la empresa vulnera sistemáticamente las leyes de protección al consumidor, mientras que el juicio también contó con la presencia de familias afectadas que exigen responsabilidades.
Por su parte, la defensa de Meta rechazó rotundamente las acusaciones de fomentar la adicción y pidió al jurado mantener «la mente abierta». El abogado Paul Schmidt defendió los esfuerzos recientes de la compañía en materia de bienestar adolescente y recordó la eliminación de cuentas no permitidas. Durante las cuatro o seis semanas que durará el proceso, se prevé la comparecencia de altos cargos como el propio Mark Zuckerberg y el responsable de Instagram, Adam Mosseri.
En el plano económico, las demandas estatales han puesto sobre la mesa cifras millonarias en concepto de multas e indemnizaciones que la compañía considera enormemente desproporcionadas frente a su modelo de negocio publicitario. Este sustenta grandes inversiones en inteligencia artificial, un mercado en el que operan con la presión añadida de saber que otras tecnológicas como Google, ByteDance (TikTok) y Snapchat observan atentas el desarrollo de este litigio, ante posibles demandas similares.