La Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA) ha suspendido provisionalmente al tenista australiano Nick Kyrgios tras dar positivo en cocaína. El organismo detectó la sustancia en una muestra recogida durante el Torneo de Mallorca, el pasado mes de junio.
Según ha explicado la ITIA, Kyrgios, de 31 años, proporcionó la muestra el 22 de junio. Casi un mes después, el 17 de julio, un laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) confirmó la presencia de benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína. La agencia recuerda que esta sustancia figura en la Lista de Sustancias Prohibidas de la AMA y está vetada en competición.
El propio organismo ha precisado que, cuando el consumo se produce fuera de competición, las sanciones para este tipo de sustancias suelen reducirse. Aun así, la normativa obliga a aplicar una suspensión provisional, en vigor desde el 4 de agosto de 2026. Mientras dure, Kyrgios no podrá competir, entrenar ni acudir a eventos organizados por la ATP, la WTA, los Grand Slams o cualquier federación nacional. El tenista, que llegó a ser número 13 del mundo en 2016, tiene derecho a recurrir la decisión, aunque de momento no lo ha hecho.
El propio jugador se adelantó a la ITIA y confirmó la sanción en sus redes sociales. Reconoció haber dado positivo por cocaína en el control de Mallorca y asumió toda la responsabilidad, sin poner excusas. Pidió disculpas a su familia, sus patrocinadores, sus seguidores y, especialmente, a los niños que lo siguen, consciente del ejemplo que representa.
En su mensaje,Nick Kyrgios relató que los problemas físicos de los últimos años le han pasado factura, tanto en el cuerpo como en el ánimo. Explicó que asumir el final de su carrera ha sido mucho más duro de lo que esperaba, y que en algunos momentos se ha sentido solo y sin fuerzas. Aun así, dejó claro que nada de eso justifica lo ocurrido.
El tenista ha señalado que esta sanción le ha servido para tomar conciencia de su situación. Ha anunciado que se mantendrá alejado de las redes sociales y de la vida pública durante 28 días para centrarse en su recuperación, y ha pedido respeto para su privacidad y la de su familia. Cerró su mensaje con esta promesa: «Lo siento. Trabajaré duro y volveré mejor que antes».