Granada ha vuelto a temblar. La provincia ha registrado en los últimos días una sucesión de terremotos y réplicas, con dos seísmos de magnitud 4,8, el primero el pasado 14 de agosto y el segundo este martes, 18 de agosto. Los movimientos, con epicentros en el entorno de Alhendín y Gójar, han sido ampliamente sentidos y han provocado daños materiales y varios heridos leves.
La situación ha generado preocupación entre los vecinos, pero los expertos insisten en la importancia de mantener la calma. Aunque no es posible predecir cuándo se producirá un terremoto, sí existen unas pautas básicas que pueden reducir el riesgo de sufrir lesiones.
Si el seísmo sorprende dentro de un edificio, lo recomendable es agacharse, protegerse la cabeza y el cuello y refugiarse bajo una mesa o mueble resistente, sujetándose hasta que termine el movimiento. También hay que alejarse de ventanas, cristales, estanterías y objetos que puedan caer.
Una de las principales recomendaciones es no salir corriendo durante el temblor. Tampoco se deben utilizar los ascensores ni acercarse a balcones o fachadas. La reacción instintiva de intentar abandonar rápidamente el edificio puede aumentar el riesgo de sufrir golpes por objetos o desprendimientos.
Si el terremoto nos sorprende en la calle, lo más seguro es alejarnos de edificios, cornisas, balcones, árboles, postes y cables eléctricos y buscar una zona despejada. Si estamos conduciendo, hay que detener el vehículo en un lugar seguro, lejos de puentes, edificios o estructuras que puedan caer.
Una vez finalizada la sacudida, tampoco hay que bajar la guardia. Las réplicas pueden producirse después del terremoto principal, como está ocurriendo en Granada, por lo que no se debe entrar en edificios que presenten daños ni acercarse a zonas donde existan desprendimientos.
También es importante comprobar si hay personas heridas y seguir siempre las indicaciones de los servicios de emergencia. Si se detecta olor a gas, daños estructurales o cables caídos, hay que alejarse de la zona y avisar a las autoridades.
La regla más sencilla para recordar en caso de terremoto es “agáchate, cúbrete y sujétate”. Tres movimientos que pueden resultar decisivos en los primeros segundos de un seísmo y que conviene tener presentes mientras Granada continúa pendiente de la evolución de su actividad sísmica.