La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, ha declarado formalmente el estado de emergencia en diversos distritos de Lima y en varias regiones del país, incluyendo el norte, centro y sur, ante las graves inundaciones que han colapsado infraestructuras y desplazado a decenas de familias.
Durante un recorrido por las zonas afectadas en Villa El Salvador, la mandataria expresó su solidaridad con los damnificados, destacando que, a pesar de la magnitud de las pérdidas materiales en hogares e infraestructuras, afortunadamente no se han registrado víctimas mortales.
El Ejecutivo ha extendido la emergencia a las regiones de Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Áncash, Ica, Moquegua y Arequipa, con el objetivo de agilizar la respuesta estatal frente al desastre que ha paralizado el tráfico y afectado gravemente a cientos de personas.
La crisis se vio agravada políticamente por los comentarios del ministro de Economía, Elmer Cuba, quien minimizó el impacto de las lluvias comparando la situación con otras capitales mundiales; unas palabras que fueron rápidamente rechazadas por la presidenta al considerar que no reflejaban el dolor de las familias afectadas.
Ante la presión, el titular de Economía terminó rectificándose y pidiendo disculpas públicas por sus expresiones, alineándose finalmente con la postura de la presidenta, quien ha subrayado que, además de atender la emergencia inmediata, es imperativo corregir las fallas estructurales del país.