Un terremoto de magnitud 5 en la escala de Richter sacudió Granada pasados cuatro minutos de la una de la madrugada. El epicentro se situó en Alhendín, un municipio de cerca de 11.000 habitantes que en verano multiplica su población. El seísmo duró unos ocho segundos, aunque bastaron para que muchos vecinos salieran a la calle. Las réplicas y el miedo mantuvieron despierta a buena parte de la provincia durante toda la noche.
En muchos hogares, libros cayeron de las estanterías y las lámparas se balancearon durante el seísmo. Sillas, mesas y camas llegaron a moverse por el movimiento de la tierra, según relatan varios vecinos. Marta Mayorga, que pasaba unos días en Huétor Vega con su pareja, lo contó en el Canal 24 Horas de RTVE. «Estábamos durmiendo porque fue a la una de la mañana y aquí se sintió la sacudida bastante fuerte, tanto que nos despertó», ha explicado. «Salimos a oscuras porque se había ido la luz en la calle y solo cogimos el móvil», ha añadido. La pareja intentaba entonces averiguar la magnitud del temblor y si el resto de la gente estaba bien.
La mayoría de los vecinos buscó refugio en la calle nada más notar el temblor. En Armilla, a cinco kilómetros del epicentro, el Ayuntamiento llegó a abrir polideportivos y campos de fútbol. «Abrimos polideportivos y campos de fútbol porque todos querían salir de sus casas por el miedo», ha explicado la alcaldesa Loli Cañavete. «Pero a las cuatro de la madrugada tuvieron que regresar porque comenzaron las tormentas», ha añadido. Cañavete hacía balance en directo cuando la tierra volvió a temblar por unos segundos. «Joé, es que acaba de dar otro terremoto, perdona», reaccionó ante las cámaras. La alcaldesa ha cifrado en más de una decena las réplicas registradas durante la noche. Los expertos prevén nuevos movimientos, aunque de menor intensidad, en un episodio que recuerda al enjambre sísmico de 2021.
No se han registrado heridos graves tras el terremoto, según los servicios de emergencia. Las urgencias atendidas correspondieron sobre todo a crisis de ansiedad y golpes leves por caídas. En ningún caso fue necesaria la hospitalización. El responsable de Emergencias de la Diputación de Granada, Eduardo Martos, resumió así el ambiente vivido. «Hubo mucho terror, mucho pánico, mucha angustia. La gente ha salido a la calle».
El consejero de Emergencias de la Junta, Antonio Sanz, ha pedido tranquilidad a la ciudadanía. Ha insistido, no obstante, en la necesidad de mantener la «autoprotección» ante posibles réplicas. Sanz ha instado a seguir la información de los canales oficiales. Ha pedido además no difundir bulos ni imágenes falsas sobre el seísmo que circulan por redes sociales.
Cañavete ha detallado también daños materiales en su municipio, con caída de cornisas y algún cristal roto. Varios edificios presentan grietas que, según los bomberos, no son estructurales, aunque algunas resultan llamativas. En el resto de la provincia, los desperfectos más comunes afectan a encofrados, falsos techos, cornisas y cristales. En La Zubia se están revisando los daños en edificios municipales y viviendas. En Gójar, los técnicos inspeccionan la iglesia y el Ayuntamiento del municipio. En Granada capital, los daños se concentran en el barrio de El Zaidín, donde se revisarán las viviendas afectadas.
La Alhambra, uno de los monumentos más visitados de España, no sufrió desperfectos de importancia. El recinto abrió sus puertas tres horas más tarde de lo habitual. Un equipo técnico revisó antes las instalaciones para descartar riesgos.