El ministro de Exteriores de Italia, Antonio Tajani, ha vuelto a cargar contra la política migratoria del Gobierno español. En una entrevista al Corriere della Sera, criticó la reciente regularización extraordinaria de migrantes aprobada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Sus palabras llegan mientras Italia mantiene la suspensión del acuerdo Schengen con España. Roma condiciona el fin de esos controles a que disminuya el riesgo de nuevas llegadas masivas a Ceuta.
Tajani ha explicado que las autoridades italianas evaluarán si las alarmas sobre Ceuta están bien fundadas. Ha insistido en que Italia «no está librando ninguna batalla» contra España. Los controles, según el ministro, ya han impedido el paso a personas sin derecho a entrar en Italia. «España debería preocuparse por Marruecos: ahí es donde se originan los problemas», ha declarado. El ministro asegura además que los servicios de inteligencia españoles avisaron a Interior sobre el riesgo de nuevas llegadas. Esos avisos, sostiene, apuntaban también a «la amenaza concreta del terrorismo islamista». Interior, sin embargo, ha negado públicamente haber recibido esas advertencias del CNI.
El ministro italiano ha rechazado que exista un conflicto abierto entre Roma y Madrid. Ha explicado que ambos países comparten «el mismo objetivo»: favorecer los flujos migratorios regulares. Sin embargo, ha mostrado su rechazo a medidas como la regularización extraordinaria aprobada por Sánchez. «No a medidas como la de Sánchez sobre amnistías masivas», ha afirmado. Ese tipo de medidas, sostiene, «incentivan la llegada de personas incluso desesperadas o con malas intenciones».
Italia decretó el pasado 31 de julio la suspensión temporal del acuerdo Schengen con España, con controles en sus puertos y aeropuertos. España respondió con controles recíprocos a los viajeros italianos, vigentes hasta el 7 de septiembre. Días antes, el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, ya había defendido la medida ante el Parlamento. Aseguró que la revisión no llegará hasta que se excluyan por completo los riesgos de seguridad para Italia.
La medida que critica Tajani es la regularización extraordinaria de alrededor de medio millón de migrantes, aprobada por real decreto. La norma exige carecer de antecedentes penales y no suponer «una amenaza para el orden o la seguridad públicos». La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, la ha defendido como «un acto de coherencia ética y de justicia social». El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, la ha calificado en cambio de «injusta», «insegura» e «insostenible», y sostiene que «alienta a las mafias».