Un grupo de especialistas de la Clínica Universidad de Navarra ha diseñado una nueva técnica para tratar los problemas de circulación en la pelvis y acabar con el dolor crónico que sufren muchas mujeres. El procedimiento consiste en inyectar una espuma especial directamente en las venas dañadas utilizando una ecografía vaginal y control médico con rayos X.
Esta técnica permite llegar a zonas muy escondidas, como la zona del útero, a las que los métodos tradicionales no conseguían acceder bien. Los médicos probaron el tratamiento en 23 pacientes y el éxito fue total, sin complicaciones graves y con una mejoría muy importante en su calidad de vida al cabo de un año.
El problema que se trata es la insuficiencia venosa pélvica, una dolencia poco conocida que afecta sobre todo a mujeres jóvenes y de mediana edad. Provoca molestias continuas, sensación de pesadez y dolores durante la menstruación o las relaciones sexuales, estando detrás de un treinta por ciento de los casos de dolor pélvico crónico.
La gran ventaja de este nuevo avance es que se realiza de forma ambulatoria, dura apenas 35 minutos y permite a la paciente volver a casa el mismo día para retomar su vida normal al día siguiente. Así, ofrece una solución muy eficaz para aquellas mujeres con anatomías complejas que hasta ahora tenían pocas alternativas para curarse.