La frontera entre Melilla y Marruecos ha comenzado a recuperar la normalidad este sábado, después de permanecer cerrada durante casi dos días por la fuerte presión migratoria registrada en varios puntos del perímetro. La reapertura se está realizando de forma progresiva y bajo vigilancia reforzada, con el objetivo de garantizar un tránsito seguro en ambos sentidos.
La delegada del Gobierno, Sabrina Moh, explicó que la decisión se adoptó tras comprobarse una mejora de la situación y en coordinación con las autoridades marroquíes. En las primeras horas se dio prioridad a los viajeros afectados por la Operación Paso del Estrecho, algunos de los cuales llevaban más de 36 horas esperando para cruzar.
Durante las dos primeras horas, unos 150 vehículos salieron hacia Marruecos y entre 70 y 80 entraron en Melilla. También se recuperó el paso peatonal, organizado en pequeños grupos para evitar aglomeraciones.
El cierre estuvo precedido por dos noches especialmente tensas, con concentraciones de hasta un millar de personas cerca de la frontera. Para mantener el dispositivo, llegarán nuevos agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, que relevarán a los efectivos desplegados durante jornadas de trabajo continuado. La evolución se revisará antes de adoptar nuevas medidas.