La crisis migratoria en Ceuta ha dado un nuevo paso en el plano internacional después de que la Casa Blanca endureciera su discurso contra el Gobierno de Pedro Sánchez. La Administración estadounidense atribuye el aumento de la presión migratoria en la ciudad autónoma a las políticas del Ejecutivo español y sostiene que su enfoque favorece la inmigración masiva, una valoración que ha elevado la tensión política entre ambos países.
En un comunicado difundido por Washington, la Casa Blanca cargó contra lo que calificó como el «globalismo izquierdista» del presidente del Gobierno y afirmó que las medidas impulsadas por España en materia migratoria han contribuido a generar un efecto llamada. Además, la Administración estadounidense aseguró que la situación vivida en Ceuta es consecuencia de unas políticas que considera propias de la «extrema izquierda».
Las declaraciones llegan después de que miles de personas cruzaran la frontera entre Marruecos y Ceuta, desbordando la capacidad de acogida de la ciudad y obligando al Gobierno español a reforzar el dispositivo de seguridad con más efectivos sobre el terreno. Mientras el Ejecutivo defiende la cooperación con Marruecos para recuperar el control de la frontera, la polémica ha adquirido una dimensión internacional con las críticas procedentes de Estados Unidos, que sitúan la gestión migratoria española en el centro del debate político.