La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido de los riesgos que supone la exposición al humo de los incendios forestales, un problema que no solo afecta a las zonas próximas a las llamas, sino también a territorios situados a cientos de kilómetros debido al desplazamiento de las partículas contaminantes. Según ha explicado el director regional de la OMS para Europa, Hans Henri P. Kluge, esta contaminación puede agravar enfermedades respiratorias y cardiovasculares, además de tener un impacto negativo sobre la salud mental de la población.
El organismo pone el foco especialmente en los colectivos más vulnerables, como las personas mayores, los niños, las mujeres embarazadas y quienes padecen enfermedades crónicas, ya que presentan un mayor riesgo de sufrir complicaciones. Además, recuerda que los grandes incendios también dificultan el acceso a centros sanitarios y otros servicios esenciales al obligar a realizar evacuaciones y alterar el funcionamiento de las infraestructuras.
La OMS destaca que los incendios forestales han aumentado de forma significativa en Europa durante los últimos años y que países como España y Portugal han registrado un fuerte incremento de estos episodios respecto al año anterior. Ante esta situación, recomienda seguir siempre las indicaciones de las autoridades, evitar desplazamientos innecesarios en las zonas afectadas y utilizar mascarillas de protección si es imprescindible permanecer al aire libre cuando haya humo.
El organismo también insiste en que cualquier persona que presente dificultad para respirar, dolor en el pecho u otros síntomas relacionados debe acudir a un centro sanitario. Asimismo, pide a las administraciones reforzar los sistemas de alerta, garantizar espacios con aire limpio para la población de mayor riesgo y mejorar la preparación de los servicios de salud ante unos incendios que, impulsados por el cambio climático, podrían ser cada vez más frecuentes e intensos.