Entre enero y mayo de 2026, el déficit comercial español alcanzó los 25.094 millones de euros, lo que representa un incremento interanual del 16,6% en comparación con el mismo periodo del año anterior, según los datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
Las exportaciones aumentaron un 1,3% hasta los 165.588 millones de euros, mientras que las importaciones lo hicieron un 3,1% hasta los 190.682,6 millones, situando la tasa de cobertura en el 86,8% debido a un mayor dinamismo de las compras frente a las ventas.
Este deterioro del saldo comercial responde al incremento tanto del déficit no energético, que aumentó en 3.018 millones de euros, como del déficit energético, impulsado por el encarecimiento de las importaciones de productos como el petróleo tras el cierre del Estrecho de Ormuz.
A pesar de este contexto, España mantiene importantes superávits en sectores clave como la alimentación, bebidas y tabaco, además de consolidar un saldo positivo creciente con la Unión Europea, destacando mercados como Francia, Portugal y el Reino Unido.