Para proteger la salud cardiovascular durante la final del Mundial, la psicóloga Soledad Scarcella y el cardiólogo José Luis Zamorano subrayan que el estrés generado por el partido puede elevar la presión arterial y acelerar el ritmo cardíaco sin que exista actividad física. Por ello, recomiendan moderación y evitar factores que intensifiquen la respuesta del cuerpo, como el consumo de alcohol, el tabaco o las bebidas energéticas.
Otra de las claves principales para mantener la calma es limitar el uso de dispositivos electrónicos. La psicóloga sugiere reducir la consulta constante de redes sociales y actualizaciones deportivas, ya que la sobreexposición a comentarios y reacciones mantiene al cerebro en un estado de alerta innecesario que dispara la tensión emocional y la ansiedad de los espectadores.
El cumplimiento de los tratamientos médicos es otra prioridad innegociable. Los expertos insisten en que los pacientes no deben saltarse ninguna dosis de su medicación habitual, como anticoagulantes o antihipertensivos, ni automedicarse con ansiolíticos. Para aquellos con mayor riesgo, aconsejan seguir el partido en ambientes tranquilos, con una temperatura agradable y asegurándose de tener el tratamiento siempre a mano.
La evidencia científica respalda estas precauciones, tras comprobarse que los aficionados experimentan un incremento del 41% en sus niveles de estrés durante los días de final. Ante esta carga emocional, Scarcella aconseja apartarse de la pantalla unos minutos si la tensión se vuelve abrumadora, recordando siempre que el resultado deportivo está fuera de nuestro control y que el bienestar debe ser lo primero.
Finalmente, es fundamental no ignorar las señales de alerta física. Si aparecen síntomas como opresión en el pecho, mareos, dificultad para respirar o malestar persistente, los especialistas instan a buscar atención médica urgente sin esperar a que termine el partido. Una respuesta rápida es vital para evitar complicaciones mayores en personas con patologías previas.