El incendio forestal declarado el pasado miércoles en el municipio zaragozano de Orés se mantiene «descontrolado», habiendo calcinado ya 12.000 hectáreas con un perímetro afectado de 60 kilómetros. El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha calificado la situación de «extremadamente peligrosa», señalando que un cambio previsto en la dirección del viento hacia la localidad de Luesia es la mayor preocupación de los equipos de emergencia en estos momentos.
La estrategia de los más de 450 efectivos desplegados se centra en dos prioridades inamovibles: garantizar la seguridad de las personas y proteger los núcleos urbanos. Aunque hasta la fecha se han evacuado preventivamente varias localidades, como Orés, Asín, Luesia, Malpica de Arba y Uncastillo, las autoridades no descartan nuevos desalojos o confinamientos si la evolución del fuego así lo exige debido a la inestabilidad meteorológica.
Actualmente, el despliegue de medios aéreos es el mayor registrado hasta la fecha en la zona, contando con el respaldo fundamental del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y otras comunidades autónomas. La ministra Sara Aagesen se ha desplazado hasta el lugar del siniestro para coordinar personalmente la ayuda y evaluar junto al Ejecutivo aragonés el despliegue de los recursos necesarios para contener el avance del fuego.
Respecto a los vecinos evacuados, un centenar de ellos permanece alojado en el polideportivo de Ejea de los Caballeros. Azcón ha expresado su gratitud por el apoyo institucional recibido y por la labor de los ayuntamientos, reconociendo la angustia de los ciudadanos al abandonar sus hogares, al tiempo que ha subrayado que el regreso a sus casas solo se autorizará cuando existan plenas garantías de seguridad.
A pesar de los esfuerzos masivos, el presidente ha admitido que el incendio aún no se encuentra en fase de perimetración definitiva. La lucha contra las llamas continúa condicionada por la fuerza y dirección del viento, factores que determinarán la capacidad de los equipos para contener el avance del fuego y evitar daños mayores en el patrimonio natural y material de la Comarca de las Cinco Villas.