El director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil, Manuel Llamas, ha comparecido este jueves como investigado ante el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, en el marco del caso Leire. Durante su declaración, el mando policial ha negado rotundamente haber presionado a la Unidad Central Operativa (UCO) para interferir en causas judiciales que afectaran al Gobierno o al entorno del presidente Pedro Sánchez, contradiciendo así el testimonio del exjefe de la unidad, Rafael Yuste.
Llamas ha defendido la legitimidad de las investigaciones internas abiertas a miembros de la UCO, asegurando que responder a presuntas filtraciones de datos personales es una práctica institucional rutinaria. En particular, ha justificado la apertura del expediente relacionado con la difusión del correo electrónico de Begoña Gómez señalando que esta acción fue motivada por el acoso que estaba recibiendo la esposa del presidente tras la publicación de sus datos personales.
Asimismo, el DAO ha reconocido la existencia de una mala relación con su anterior subordinado, Rafael Yuste, pero ha insistido en que nunca ordenó a la unidad «ponerse de perfil» en procedimientos sensibles. El magistrado investiga si existió una trama destinada a desacreditar investigaciones judiciales, analizando posibles delitos de prevaricación y obstrucción a la justicia por parte de la cúpula de la Guardia Civil.
La causa también examina los contactos entre la actual directora general del cuerpo, Mercedes González, y la exmilitante socialista Leire Díez, con quien mantuvo encuentros que han suscitado sospechas en la investigación. Tras la declaración de Llamas, que se extendió por espacio de hora y media, el juez Pedraz ha reprogramado la comparecencia de González, quien deberá dar cuenta de la naturaleza de sus reuniones con Díez.