La Secretaría General de Protección Civil y Emergencias ha lanzado una alerta ante un episodio de temperaturas «muy altas y persistentes» que afectará a gran parte de la Península y Baleares hasta el próximo 22 de julio. Este fenómeno, causado por la entrada de una masa de aire cálido con polvo en suspensión, provocará un ascenso progresivo de los termómetros durante el fin de semana, alcanzando su punto álgido a inicios de la próxima semana.
Se espera que las temperaturas superen los 40 grados de forma generalizada en amplias zonas del interior peninsular, alcanzando picos de entre 42 y 44 grados en valles y depresiones de Andalucía y puntos de La Mancha. Además de las temperaturas diurnas, el organismo destaca que las noches también serán muy cálidas, complicando el descanso y aumentando el peligro para las personas más vulnerables.
La situación meteorológica conlleva un riesgo extremo de incendios forestales, agravado por posibles tormentas secas. Ante este panorama, las autoridades instan a la población a extremar la precaución, evitando arrojar basura o cigarrillos en el monte, no encender fuegos y seguir estrictamente las normativas autonómicas sobre quemas autorizadas, recordando la importancia de avisar al 112 ante cualquier indicio de fuego.
Para mitigar los efectos de este episodio, se recomienda limitar la exposición solar, mantenerse hidratado mediante la ingesta regular de agua y alimentos ricos en sales minerales, y vestir con ropa clara que proteja la piel. Asimismo, Protección Civil subraya la necesidad de vigilar a las personas mayores y enfermos, evitar esfuerzos físicos intensos durante las horas centrales del día y buscar siempre lugares bien ventilados.