Begoña Gómez ha entregado al juez Juan Carlos Peinado los billetes de su viaje a Londres y Bristol para asistir a la graduación de su hija. La esposa de Sánchez ha indicado además que Reino Unido suprimió los sellos físicos en los pasaportes y ha acusado al instructor de vulnerar su derecho a la presunción de inocencia al exigirle acreditar que sólo había estado en ese lugar.
La defensa sostiene que exigir que se acredite el viaje mediante el estampillado del documento es «constitutivo de ‘probatio’ diabólica», ya que el Reino Unido ha modernizado su sistema fronterizo. Según explica Camacho, el país ha implementado el uso de eGates y registros electrónicos, por lo que el pasaporte de Gómez «no refleja ni puede reflejar movimiento fronterizo alguno».
El escrito, al que ha tenido acceso Fuentes Informadas, incide en que la falta de un sello físico «carece, por sí sola, de valor acreditativo negativo» y no puede interpretarse como prueba de que el viaje no ocurrió. Ante esta realidad tecnológica, el letrado recuerda que existen otros métodos «plenamente válidos» para confirmar el desplazamiento, tales como los registros de las aerolíneas, las tarjetas de embarque y la documentación de las reservas de vuelo.
La defensa acusa al instructor de vulnerar el derecho a la presunción de inocencia de Gómez al obligarla a demostrar un «hecho negativo e indefinido». La controversia surge tras la decisión del juez Peinado de retirarle el pasaporte como medida cautelar por riesgo de fuga, aunque el magistrado sustituto Antonio Viejo permitió excepcionalmente este viaje personal tras denegarle su asistencia a la cumbre de la OTAN.