Las redes sociales impulsadas por inteligencia artificial pueden convertirse en una herramienta capaz de influir de forma casi imperceptible en la opinión pública. Esa es la principal conclusión de un estudio realizado por investigadores del Oxford Internet Institute y del Hasso Plattner Institute, que advierte de que los sistemas de IA empleados para redactar, editar o contextualizar publicaciones pueden introducir pequeños cambios en los mensajes que, con el tiempo, terminan modificando el debate público.
Los investigadores analizaron distintos modelos de lenguaje y comprobaron que, incluso cuando recibían instrucciones de mantener intacto el significado de un texto, tendían a alterar sutilmente el sentido de publicaciones sobre asuntos controvertidos. Aunque las variaciones eran mínimas, las simulaciones realizadas con datos reales de redes sociales mostraron que esos cambios pueden multiplicarse a través de millones de interacciones y acabar influyendo en las opiniones de amplias comunidades.
El estudio también detectó que varios sistemas de inteligencia artificial mostraban patrones similares al abordar determinados temas, lo que evidencia que el diseño de estas herramientas y las decisiones adoptadas por las plataformas pueden tener un impacto directo en la conversación digital. Los autores subrayan que este tipo de influencia apenas está contemplado por las regulaciones actuales y consideran necesario abrir un debate sobre la transparencia de estas tecnologías. A su juicio, la comunicación asistida por IA representa un nuevo desafío para garantizar que el debate público siga siendo plural, equilibrado y libre de manipulaciones difíciles de detectar.