Los libros son la carne de la idea y desde ella nos alimentamos con la urgencia del que está débil si a ellos no acude. Dios es también palabra que vive y quedó escrita en los santos evangelios como como una lumbre indicadora en las sombras del camino.
Cualquier Feria del Libro, como ésta de San Pedro de Alcántara, es una nueva resurrección entre las muertes sufridas cada día y un horizonte donde siempre es primavera.
Gracias a Javier García, teniente de alcalde, por invitarme a dar este pregón y por los afectos manifestados en su consideración amistosa.