Cuando ha de presidir los actos oficiales de la Guardia Civil se viste de verdes variados, como una mariposa teñida. Si va a tomar café con la fontanera se reviste de intrigas para, entre sorbo y sorbo, pronunciar los nombres de a quienes se les puede comprar su silencio y qué precio pondrían algunos para ascender en el escalafón. Según afirma el Ministro del Interior (mejor si se dijese ministro de lo íntimo), en esos encuentros sólo se hablaba de los verdes campos del Edén o la eterna discusión de si las estrellas tienen conciencia de lo oscuro.
Al mármol de las mesas cafeteras le pasa como a las montañas que han de soportar los bramidos del viento. O a los ríos, que llevan en la mansedumbre del agua los puñalillos de madera que saltan de los álamos.
…En las orillas de España no hay arcas suficientes para cobijar tantas imputaciones ni muros donde quebrar los atropellos ni corazones que alberguen en su comprensión este caudal de infamias. Si, haciendo un esfuerzo, deseáramos creer a todos en sus comparecencias, terminaríamos descreyendo de nosotros mismos… Quemaduras tiene ya el pensamiento de ver cómo arde todo con los bomberos de vacaciones.
Pedro Villarejo
Lo anecdótico, la Sra se viste de verde…Apaga y vámonos.
Solo aparecer las fotos de cualquiera de los componentes de los relatos que están descomponiendo el panorama de este país y la mayoría de los ciudadanos,prefiere mirar a la lejanía, es mucho más sano para la mente.
¡Menos publicitarlos! Ya está bien, resulta insultante y enfermizo.