Los pacientes con cáncer de mama y cáncer de próstata que reciben terapias hormonales presentan un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis y sufrir fracturas, una complicación que puede afectar de forma importante a su calidad de vida. Con el objetivo de mejorar su atención, especialistas en Medicina Interna han elaborado un nuevo protocolo que apuesta por una detección precoz y un tratamiento adaptado a las necesidades de cada paciente.
El documento plantea que la salud ósea debe evaluarse desde el inicio del tratamiento oncológico, ya que las terapias hormonales, además de otros tratamientos como la quimioterapia, la radioterapia o los corticoides, pueden acelerar la pérdida de masa ósea. Los expertos recuerdan que, gracias a los avances contra el cáncer, cada vez más personas sobreviven a la enfermedad, lo que hace imprescindible prevenir las complicaciones asociadas a los tratamientos.
Entre las principales recomendaciones figura realizar una valoración individual del riesgo de fractura mediante la historia clínica, los factores de riesgo y pruebas como la densitometría ósea, además de repetir estos controles de forma periódica. También se insiste en adoptar medidas preventivas desde el principio, como mantener una alimentación rica en calcio, asegurar unos niveles adecuados de vitamina D y practicar ejercicio físico de fuerza, resistencia y equilibrio.
Cuando la osteoporosis ya está presente, el protocolo recomienda iniciar tratamientos específicos para proteger el hueso y reducir el riesgo de fracturas. La elección del medicamento dependerá de la situación clínica de cada paciente. Los especialistas destacan que identificar el problema en fases tempranas permite actuar antes de que aparezcan complicaciones y contribuye a preservar la autonomía y la calidad de vida durante y después del tratamiento contra el cáncer.