El Teatro Real bajó el telón de la temporada 2025-2026 con una de las grandes obras del repertorio operístico, Il Trovatore, de Giuseppe Verdi, en una velada marcada por la intensidad dramática y el entusiasmo del público. La producción regresó al escenario madrileño varios años después de su última representación y volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los títulos más populares del compositor italiano.
La función concluyó con una larga ovación dedicada al reparto y a la Orquesta Titular del Teatro Real, dirigida por Nicola Luisotti, cuya lectura musical fue uno de los aspectos más elogiados de la noche. Marina Rebeka, como Leonora, y el tenor Piotr Beczala, en el papel de Manrico, destacaron con interpretaciones que conectaron con los asistentes. Aunque la propuesta escénica de Francisco Negrín dividió opiniones y provocó algunos abucheos, el resultado artístico fue recibido de forma mayoritariamente positiva.
El montaje apostó por un escenario sobrio y simbólico, donde el fuego y los recuerdos del pasado se convierten en los auténticos protagonistas. La historia de venganza, amor y tragedia se desarrolló en un espacio dominado por la carga emocional de sus personajes, reforzando la idea de que nadie logra escapar de sus propios fantasmas. Con este éxito, el Teatro Real pone fin a una temporada que vuelve a consolidarlo como uno de los grandes referentes culturales del país.