Con motivo del Día Mundial contra la Droga, la Sociedad Española de Neurología (SEN) ha enfatizado que el consumo de sustancias tóxicas, incluso de forma ocasional, representa una amenaza grave y directa para el funcionamiento del cerebro. La doctora Marta Guillán subraya que la percepción de inocuidad en algunas drogas es un error peligroso, ya que pueden causar alteraciones neurológicas irreversibles y aumentar drásticamente la probabilidad de padecer enfermedades graves.
Los datos de la SEN revelan que la población joven, entre 18 y 34 años, lidera el consumo de drogas ilegales en España, con una prevalencia superior al 15,5% en el último año. Este dato es especialmente inquietante debido a que el cerebro humano continúa su desarrollo estructural y funcional hasta la tercera década de vida; por tanto, la exposición a sustancias en esta etapa crítica puede deteriorar de manera duradera la memoria, la atención y el comportamiento.
El impacto físico más alarmante es la creciente vinculación entre el consumo de estupefacientes y los casos de ictus en personas jóvenes. La SEN advierte de que las probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular se multiplican por siete en las 24 horas posteriores al consumo. De hecho, las estadísticas en España indican que el 30% de los pacientes menores de 50 años que padecen un ictus reconoce haber consumido drogas ilícitas previamente.
Ante este panorama, la institución hace un llamamiento a la concienciación social, recalcando que no existe un «consumo seguro» de drogas para el sistema nervioso. La entidad insta a prestar especial atención a los hábitos de la población más joven para mitigar las consecuencias a largo plazo, ya que el daño generado por el consumo frecuente —más de una vez por semana— llega a duplicar el riesgo de sufrir graves secuelas neurológicas.