El bailaor y coreógrafo Rafael Amargo regresa a los escenarios después de seis años con Alá!Iré, un espectáculo que tendrá lugar los días 27, 28 y 29 de julio en el Rooftop de Teatro Calderón de Madrid, con funciones a las 21:00 horas.
En la presentación del espectáculo, el artista se mostró vulnerable ante la prensa: «Vuelvo aquí, pero sepan que vuelvo frágil, débil, como se empiezan las cosas, con la ilusión y con los nervios de cuando uno empezaba». Este estreno representa para él un punto de inflexión tras un periodo de seis años de profunda ruptura personal y profesional.
El coreógrafo granadino ha hecho referencia a la etapa que deja atrás tras su absolución judicial: «Vengo a que sepan lo que es una persona rota, con el alma rota, con la ilusión de renacer». Lejos de buscar un tono biográfico o de confrontación, Amargo decidió reescribir la esencia del montaje: «Rompí el papel y dije: ¿para qué te vas a rebotar? Canta, baila y pásatelo bien. He decidido tirar por hacerlo bonito».
Alá!Iré propone un recorrido ecléctico que fusiona flamenco, danza urbana y contemporánea, integrando poemas de autores como Federico García Lorca junto a grabaciones inéditas de Diego el Cigala. La producción cuenta con un elenco diverso que incluye nueve bailarines, entre ellos figuras destacadas de la danza urbana olímpica y artistas con discapacidad, reafirmando el carácter integrador de la propuesta.
Sobre el significado del título, el bailaor aclaró que no responde a connotaciones religiosas, sino a un deseo de espiritualidad y buenos augurios. Para Amargo, este estreno en el Teatro Calderón —espacio donde debutó a los 17 años— tiene un valor simbólico especial: «En la misma sala, del suelo al cielo». Este regreso coincide con la reciente recepción del Premio Mundial César Vallejo en Perú, un reconocimiento que, según el artista, pone en valor su trayectoria internacional.
Con una carrera avalada por cuatro Premios Max y una Medalla de Oro a las Bellas Artes, el artista afronta este nuevo desafío con humildad. Aunque reconoce que el galardón peruano se le otorga «por lo que hice, no por lo que estoy haciendo», Amargo confía en que este reencuentro con el público madrileño le permita retomar el pulso de su carrera creativa, dejando atrás las dificultades de los últimos años.