El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha comparecido este miércoles ante la Audiencia Nacional para declarar como investigado en el denominado caso Plus Ultra, una causa que analiza presuntas irregularidades en el rescate de 53 millones de euros concedido a la aerolínea durante la pandemia. Sin embargo, varios de los indicios recogidos por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) presentan interrogantes que afectan a los principales pilares sobre los que se sustenta la investigación.
El informe policial sitúa a Zapatero en el entorno de una supuesta red de influencias vinculada al rescate público de la compañía aérea en la que, según los investigadores, se habría pactado una comisión del 1% de la ayuda concedida, una cantidad cercana a los 530.000 euros. No obstante, algunos de los elementos utilizados por la UDEF para reconstruir esa hipótesis encuentran dificultades cuando se comparan con la cronología de los hechos y la documentación disponible.
Uno de los aspectos más llamativos afecta a Julián Mateos Aparicio, director del fondo de apoyo a empresas de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). La UDEF atribuye un presunto pago de 10.000 euros realizado en agosto de 2021 con la intención de influir sobre este responsable. Sin embargo, el rescate de Plus Ultra fue aprobado en marzo de ese mismo año, varios meses antes de que Mateos Aparicio asumiera el cargo al que alude el informe policial.
Otro de los puntos que también genera controversia es el supuesto destino final de la comisión investigada. Los agentes sostienen que parte de los fondos habría terminado en una sociedad offshore radicada en Dubái. El problema, según la documentación analizada por la defensa del expresidente, es que la empresa en cuestión, Landside Dubai Fzco, nunca llegó a constituirse formalmente como una sociedad operativa, un elemento que la defensa considera relevante para cuestionar parte de la reconstrucción de los hechos realizada por la UDEF.
El informe también incluye a Thinking Heads dentro del entramado investigado. La compañía es una conocida agencia de representación de conferenciantes que durante años ha gestionado intervenciones públicas de expresidentes del Gobierno como José María Aznar y Felipe González, además de exministros y destacados empresarios.
La investigación sí pone el foco en la actividad de varios intermediarios que presumían de una relación estrecha con Zapatero y de contar con capacidad de influencia en distintos ámbitos institucionales. Entre ellos destaca Julio Martínez, considerado por los investigadores como una figura relevante en las gestiones analizadas.
La principal cuestión que permanece abierta ahora es determinar si las actuaciones atribuidas a esos intermediarios pueden trasladarse automáticamente a Zapatero o si, por el contrario, responden a iniciativas impulsadas por terceros que utilizaban su nombre y sus contactos políticos como elemento de prestigio o influencia.