El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, volvió a situarse en el centro del debate político durante una intensa sesión en el Congreso. Sus declaraciones llegaron en un momento especialmente delicado, marcado por las investigaciones relacionadas con el denominado caso Leire Díez y por las acusaciones cruzadas entre Gobierno y oposición.
Marlaska quiso dejar claro desde el primer momento que las unidades policiales encargadas de las investigaciones actúan bajo supervisión judicial y fiscal. Por ello, insistió en que organismos como la UCO o la UDEF tienen la función de investigar y aportar pruebas, pero nunca de decidir la culpabilidad de una persona. Según defendió, esa responsabilidad corresponde exclusivamente a jueces y tribunales.
Durante su intervención, Marlaska respondió a las críticas lanzadas desde la oposición, que cuestionan la actuación de algunos responsables de las fuerzas de seguridad. El ministro aseguró que no ha recibido ninguna comunicación por parte de jueces o investigadores denunciando presiones o interferencias en su trabajo. Además, afirmó que tampoco existen informes internos que apunten a una situación de ese tipo.
Uno de los puntos más comentados fue su referencia a una supuesta «cloaca» que actualmente está siendo investigada. Marlaska reconoció la gravedad de los hechos que se analizan, pero subrayó que, según la información disponible hasta el momento, se trataría de actuaciones completamente ajenas tanto al Gobierno como al propio Ministerio del Interior. Con ello quiso marcar distancias respecto a cualquier intento de vincular al Ejecutivo con la investigación en curso.
El ministro también aprovechó para destacar el trabajo que realizan las fuerzas de seguridad en la lucha contra la corrupción y otras formas de delincuencia. Recordó que recientemente se han reforzado las plantillas especializadas con nuevas incorporaciones para mejorar la capacidad de investigación. Mientras la polémica continúa en el ámbito político, Marlaska mantiene que la prioridad debe ser permitir que las investigaciones sigan su curso con total independencia y sin interferencias externas.