Con motivo del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, que se conmemora cada 15 de junio, diversas entidades como Cruz Roja, la PMP y CONFEMAC han denunciado la persistente realidad del maltrato en la vejez.
Cruz Roja, a través de su proyecto Buen trato a las Personas Mayores, ha atendido a más de 31.000 personas en los últimos años, destacando que el maltrato psicológico, el abandono y la negligencia son las formas más frecuentes de violencia, ocurriendo mayoritariamente en el entorno familiar donde la dependencia emocional dificulta la denuncia.
La Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP) ha subrayado que, según datos de la OMS, una de cada seis personas mayores de 60 años sufre algún tipo de maltrato. Para combatir esta lacra, han exigido un fortalecimiento de los sistemas de prevención y respuesta, advirtiendo que el edadismo normaliza comportamientos discriminatorios que impiden una detección temprana y efectiva, especialmente en personas en situación de soledad o discapacidad.
Por su parte, CONFEMAC ha lanzado una campaña bajo el lema Reconocer, actuar, denunciar, denunciando la carencia de un marco normativo estatal específico que garantice la protección integral frente al abuso.
La organización subraya que es vital identificar conductas que a menudo se normalizan, como «decidir por una persona mayor, controlar su dinero sin consentimiento, ignorar su opinión, aislarla o desatender sus necesidades».
La llamada a la acción es clara: el maltrato no debe considerarse un asunto privado. Las organizaciones insisten en la responsabilidad social de comunicar cualquier sospecha, pues, como afirma CONFEMAC, «cuando identificamos una situación de maltrato, tenemos la obligación de comunicarla para que pueda atenderse, si no, nos convertimos en cómplices».
El objetivo es lograr una cultura de envejecimiento activo que erradique los estereotipos y garantice derechos plenos.
Finalmente, las entidades han reclamado un compromiso institucional firme que incluya políticas con presupuestos suficientes, capacitación especializada para profesionales y la promoción de un acompañamiento integral.
La meta es transformar este Día Mundial en un punto de inflexión para que la sociedad deje de mirar hacia otro lado y se convierta en una red de apoyo capaz de detectar y frenar cualquier vulneración contra la dignidad de los mayores.