Nada más aterrizar en Madrid, las campanas de la Archidiócesis de Madrid y de la Diócesis de Getafe comenzaron a repicar para anunciar la llegada del Papa León XIV a España. Eran las 10.33 horas cuando el Pontífice pisó suelo español en el aeropuerto Madrid-Barajas, donde fue recibido por los Reyes, Felipe VI y Letizia, y por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Tras saludar a las principales autoridades presentes en la recepción, León XIV se dirigió a una sala del aeropuerto para mantener una breve audiencia privada con los monarcas. Antes, sin embargo, quiso detenerse junto a un grupo de niños con discapacidad que aguardaban su llegada. El Papa intercambió algunas palabras con ellos y protagonizó uno de los momentos más emotivos de la mañana cuando una niña le entregó como regalo su bastón de ciego. El Pontífice recibió el obsequio con una sonrisa y agradeció el gesto antes de continuar con el protocolo previsto.
Poco antes de la llegada del Papa León XIV a Madrid, una delegación formada por cerca de 25 niños, de entre tres y doce años, ya espera en el aeropuerto Madrid-Barajas para darle la bienvenida. Los menores, acompañados por sus padres y profesores, participan en el recibimiento oficial al Pontífice, cuyo aterrizaje está previsto para las 10.30 horas.
Entre los niños seleccionados para saludar al Santo Padre se encuentran varios menores con discapacidad física e intelectual. El grupo ha sido escogido en colaboración entre la Conferencia Episcopal Española y el Vaticano, con el objetivo de representar la diversidad y la realidad de la infancia en España.
Este será uno de los momentos más simbólicos de la llegada del Papa a la capital, en una jornada marcada por la cercanía con los más pequeños desde los primeros instantes de su visita.