El piloto español de Moto3 Adrián Fernández ha sufrido un durísimo revés al ser descalificado de los seis primeros Grandes Premios de 2026. La sanción se produce después de que los comisarios del Mundial descubrieran que su equipo, el Leopard Racing, manipuló «sin autorización» dos motores de su motocicleta que ya estaban precintados.
Las alarmas saltaron tras el Gran Premio de Francia, cuando el fabricante revisó el primer lote de motores que habían cumplido su vida útil. El informe técnico desveló que los precintos de alambre del motor número 810 del español presentaban «signos de manipulación» y que el bloque había sido abierto de forma ilegal.
La investigación se agravó tras el Gran Premio de Italia, en Mugello, donde la organización exigió la entrega de nuevas unidades para su examen. Los ingenieros detectaron idénticas anomalías en el motor número 811 de Fernández, confirmando una infracción técnica que el reglamento castiga severamente considerándolos motores nuevos.
Los comisarios determinaron que el equipo vulneró las normas de durabilidad de Moto3 y el artículo sobre actos fraudulentos o perjudiciales para el deporte. Como castigo directo, el piloto ha sido descalificado de las carreras de Tailandia, Brasil, Estados Unidos, España, Francia y Catalunya, donde se usaron estas piezas.
Este veredicto supone un golpe devastador para las aspiraciones del piloto madrileño en el campeonato del mundo. Fernández, que marchaba tercero en la clasificación general con 90 puntos, pierde casi todo su botín acumulado y se queda con solo 13 unidades, hundiéndose por completo al fondo de la tabla.