A pesar del incremento constante en el número de trasplantes realizados, las listas de espera en España continúan aumentando debido a la ampliación de las indicaciones médicas para esta terapia y al mayor número de pacientes que hoy en día pueden optar a ella. La directora de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Beatriz Domínguez-Gil, ha advertido de que más de 5.000 personas se encuentran diariamente a la expectativa de recibir un órgano, una realidad que contrasta con el desconocimiento del 57,4% de la población, que ignora que las donaciones actuales resultan insuficientes.
Este panorama se desprende de un reciente estudio realizado en 2026 por la ONT y la Fundación Mutua Madrileña, en colaboración con la Universidad Pública de Navarra y la Universidad Autónoma de Madrid, que ha analizado la percepción de 1.203 adultos. El informe actualiza una investigación llevada a cabo hace dos décadas, en 2006, lo que permite contrastar la evolución de la actitud ciudadana y evidencia que, aunque casi el 70% de los encuestados está dispuesto a registrar formalmente su voluntad de donar, apenas el 7,2% lo ha hecho, principalmente por desconocer esta opción administrativa.
Los datos subrayan una paradoja en el sistema español: aun cuando el país encabeza el liderazgo mundial en donaciones por millón de habitantes desde hace 34 años consecutivos —alcanzando la cifra de 6.334 trasplantes en 2025—, el volumen de órganos sigue sin cubrir las necesidades sociales de la población. Los investigadores han identificado que el factor determinante que frena la efectividad de los procesos de donación no es la falta de altruismo, sino la ausencia de comunicación explícita dentro del núcleo familiar.
La importancia de este diálogo radica en el impacto directo que tiene sobre la autorización de los familiares en el momento del fallecimiento. El estudio demuestra que el consentimiento familiar alcanza el 90,1% cuando los allegados conocen de antemano el deseo favorable del fallecido; por el contrario, si esta voluntad no se ha transmitido en vida, el porcentaje de autorización se desploma drásticamente hasta el 54,9%, lo que confirma que expresar esta decisión en casa duplica las posibilidades de que la donación se haga efectiva.
Ante este escenario, en el que únicamente el 48% de los ciudadanos confirma que su entorno íntimo conoce su postura sobre la donación, los expertos defienden que la conversación abierta en el hogar es una vía mucho más accesible y eficaz que la inscripción en registros oficiales. Con el objetivo de disipar dudas y asegurar el respeto a los deseos del fallecido, la Fundación Mutua Madrileña y la ONT han impulsado una campaña de concienciación bajo el lema #DiloEnCasa, instando a la sociedad a activar este diálogo familiar como una herramienta directa para salvar vidas.