Un amplio estudio observacional con cerca de 112.000 pacientes ha revelado que las mujeres que toman medicamentos GLP-1, utilizados para la diabetes o para perder peso, tienen alrededor de un 30% menos de probabilidades de desarrollar cáncer de mama. La investigación ha sido presentada este martes en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica y publicada en la revista JCO Oncology Practice.
Estos fármacos regulan el azúcar en sangre y el apetito al imitar una hormona natural. Para comprobar su impacto en los tumores de mama, un equipo de la Universidad de Pensilvania examinó los historiales médicos de 111.646 mujeres con sobrepeso u obesidad, de entre 45 y 80 años, que se habían realizado mamografías entre los años 2022 y 2025.
El análisis comparó a las pacientes que tenían recetas de GLP-1 con las que no las tomaban. Los resultados mostraron una menor incidencia de cáncer de mama en los grupos analizados, registrándose un 35,1% menos de probabilidades de desarrollarlo en el análisis global y un 30,5% menos en una cohorte emparejada más pequeña.
Los autores atribuyen este beneficio a una doble vía: por un lado, los fármacos GLP-1 reducen la inflamación sistémica y generan efectos metabólicos que podrían inhibir el crecimiento de los tumores; por otro, ayudan a bajar de peso, lo que elimina de forma directa la obesidad, que es uno de los principales factores de riesgo de esta enfermedad.
A pesar de que el estudio es observacional y no analizó variables como la duración del tratamiento o los factores genéticos, los expertos destacan el potencial preventivo de estos fármacos. De hecho, los investigadores ya trabajan en un ensayo clínico multicéntrico para constatar de forma determinante si pueden convertirse en una herramienta real de prevención.