El hipoparatiroidismo continúa siendo una enfermedad poco conocida, pero con un fuerte impacto en la vida diaria de quienes la padecen. Una encuesta impulsada por la Asociación Española de Cáncer de Tiroides revela que siete de cada diez pacientes sienten que su enfermedad no está correctamente controlada, a pesar de seguir tratamiento médico.
El estudio, realizado entre 135 personas afectadas, pone de manifiesto que el problema no se limita únicamente a alteraciones bioquímicas. Los pacientes aseguran convivir con síntomas persistentes que afectan de manera directa a su bienestar físico, emocional y social.
Entre las principales dificultades destacan la fatiga constante, los problemas de concentración, la pérdida de memoria y las alteraciones emocionales. Muchos pacientes también reconocen limitaciones en su vida laboral, social y personal debido a la enfermedad.
Además, la encuesta señala importantes carencias en la información recibida por parte del sistema sanitario. Solo una minoría afirma haber sido advertida antes de una cirugía de tiroides sobre el riesgo de desarrollar hipoparatiroidismo, a pesar de que gran parte de los casos aparecen tras este tipo de intervenciones.
El informe también refleja problemas relacionados con el acceso a tratamientos y la coordinación entre especialistas. Muchos pacientes consideran insuficiente el conocimiento de esta enfermedad rara entre algunos profesionales sanitarios, lo que dificulta un seguimiento adecuado.
Aunque el tratamiento habitual basado en calcio y vitamina D ayuda a controlar parte de los síntomas, numerosas personas aseguran que no logran recuperar una calidad de vida normal. De hecho, dos de cada diez pacientes afirman evitar actividades sociales con frecuencia debido al impacto de la enfermedad.
Desde la asociación de pacientes insisten en que es necesario avanzar hacia un modelo sanitario más centrado en la persona y no únicamente en los resultados analíticos. Reclaman una atención multidisciplinar que tenga en cuenta la salud emocional, la funcionalidad diaria y la calidad de vida.
Los expertos también subrayan la importancia de mejorar la información previa a las cirugías tiroideas, impulsar la detección precoz y facilitar el acceso a nuevas alternativas terapéuticas.
El objetivo, explican, es que las personas con hipoparatiroidismo puedan sentirse escuchadas y recibir un tratamiento más completo que les permita recuperar parte de la normalidad en su día a día.