Un equipo de investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona y del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca ha conseguido resultados muy esperanzadores en la investigación contra el cáncer de pulmón. El estudio demuestra que degradar la proteína KRAS provoca una importante regresión tumoral en modelos preclínicos de adenocarcinoma pulmonar.
La proteína KRAS es uno de los oncogenes más alterados en distintos tipos de cáncer y está presente en cerca de un tercio de los adenocarcinomas de pulmón. Durante décadas fue considerada prácticamente imposible de atacar con tratamientos farmacológicos, aunque en los últimos años comenzaron a desarrollarse algunos inhibidores específicos.
Sin embargo, el nuevo trabajo propone una estrategia diferente. En lugar de limitarse a bloquear la actividad de la proteína, los investigadores han logrado directamente degradarla utilizando unas moléculas llamadas PROTACs. Este enfoque permite eliminar la proteína mutada de las células tumorales y evitar así que continúe impulsando el crecimiento del cáncer.
Los resultados han sido publicados en la revista científica ‘Cancer Research’ y abren una nueva vía terapéutica que podría cambiar el tratamiento de ciertos tumores en el futuro.
Los investigadores observaron que las células cancerosas son especialmente dependientes de KRAS para sobrevivir. Cuando la proteína desaparece, las células dejan de multiplicarse y entran en un proceso de muerte celular programada conocido como apoptosis.
Según los científicos, este efecto fue incluso más potente y duradero que el observado con otros tratamientos actuales basados únicamente en inhibidores. Además, el modelo utilizado podría servir también para estudiar terapias similares en otros tipos de tumores relacionados con oncogenes concretos.
Los expertos consideran que este avance podría representar un paso importante en la medicina personalizada y en el desarrollo de tratamientos más eficaces contra el cáncer de pulmón, uno de los más frecuentes y mortales del mundo.
Aunque todavía se trata de resultados obtenidos en modelos preclínicos y será necesario continuar investigando antes de llegar a pacientes, el estudio refuerza la esperanza de encontrar nuevas estrategias capaces de combatir tumores que hasta ahora resultaban especialmente difíciles de tratar.