Un estudio realizado en España ha puesto cifras al fuerte impacto que el tabaco tiene sobre la salud respiratoria. Según los datos presentados por la compañía Adamed, los fumadores españoles presentan una edad pulmonar media 16 años superior a su edad biológica real, una diferencia que refleja el importante deterioro que provoca el consumo continuado de cigarrillos.
La investigación, en la que participaron cerca de 1.600 personas, utilizó el concepto de “edad pulmonar”, una herramienta médica que permite comparar el estado de los pulmones con el funcionamiento respiratorio esperado según la edad de cada persona. Los resultados muestran que, aunque la edad media de los participantes era de 54 años, sus pulmones funcionaban como los de personas de más de 70 años.
Además, el informe señala que más del 80% de los fumadores analizados presenta alteraciones en su capacidad respiratoria. Los especialistas advierten de que muchos pacientes normalizan síntomas como la tos persistente, la dificultad para respirar o la fatiga al caminar, atribuyéndolos únicamente al paso del tiempo.
Los profesionales sanitarios recuerdan que abandonar el tabaco sigue siendo la medida más eficaz para frenar el deterioro pulmonar y mejorar la calidad de vida. El médico Raúl de Simón, especialista en tabaquismo, explica que el consumo de cigarrillos continúa siendo uno de los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades respiratorias graves y otros problemas de salud.
El estudio también refleja el alto nivel de dependencia de muchos fumadores. Cerca del 70% reconoce fumar su primer cigarrillo durante la primera media hora después de despertarse, un indicador asociado a una fuerte adicción a la nicotina.
Por otro lado, los expertos defienden la necesidad de un enfoque multidisciplinar para ayudar a dejar de fumar, con la participación de médicos, enfermeros y farmacéuticos. Desde las farmacias comunitarias destacan además la importancia del acompañamiento cercano y del apoyo constante durante el proceso de abandono del tabaco.
Los especialistas concluyen que detectar a tiempo el deterioro pulmonar puede ser clave para evitar problemas respiratorios más graves en el futuro.