La investigación judicial sobre el polémico rescate de 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra ha provocado un auténtico terremoto político en España al saldarse con la imputación histórica del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por presuntos delitos de organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental.
Los informes de la UDEF sitúan el epicentro de esta compleja red de blanqueo de capitales y mordidas en el propio despacho personal del exlíder socialista, ubicado en la emblemática sede de la calle Ferraz número 35.
A continuación, desglosamos las figuras clave, los testaferros y los intermediarios internacionales que componen el organigrama de esta supuesta trama delictiva:
José Luis Rodríguez Zapatero
El expresidente del Gobierno se sitúa en la cúspide de la red delictiva, según los informes de la UDEF y el juez Calama. Presuntamente utilizó su influencia al más alto nivel para conseguir decisiones favorables de la Administración de cara al rescate de Plus Ultra. El instructor le atribuye haber recibido de forma personal más de 1,5 millones de euros a través de asesorías ficticias utilizando nueve empresas pantalla para borrar el rastro del dinero. Su declaración como imputado está fijada para el 2 de junio.
Sus hijas Alba y Laura Rodríguez
Las hijas del expresidente figuran como perceptoras de 423.779 euros procedentes de la trama a través de su agencia de marketing WhatTheFav S.L., una entidad que la Policía Nacional considera una sociedad instrumental y cuya sede ya ha sido registrada. Entre 2021 y 2025, Laura recibió 247.191 euros y Alba 199.904 euros transferidos desde las cuentas de la empresa. Aunque no están investigadas formalmente, la acusación popular ha solicitado su imputación y la de su madre, Sonsoles Espinosa.
Julio Martínez Martínez (‘Julito’)
Definido por otros implicados en las grabaciones como «el banco del jefe», este empresario alicantino ejercía como el lugarteniente y testaferro de máxima confianza de Zapatero. Martínez es el propietario de Análisis Relevante S.L., señalada como la pieza mercantil idónea para canalizar los fondos de la red. Fue el encargado de ejecutar las órdenes del expresidente e interactuar con los clientes hasta su detención el pasado mes de diciembre por blanqueo de capitales.
María Gertrudis Alcázar
Instalada en el tercer nivel de la organización, la secretaria personal de Zapatero en la oficina de la calle Ferraz es considerada una pieza operativa esencial. Compaginando sus funciones con un sueldo público, presuntamente se encargaba de coordinar la elaboración de facturas simuladas y dar cobertura formal a los documentos de la trama. El sumario detalla que ella misma transmitió las instrucciones necesarias para constituir una sociedad en Dubái destinada a ocultar las comisiones del rescate.
Cristóbal Cano
Este empleado y hombre de absoluta confianza de Julio Martínez operaba también en el escalafón técnico y de gestión de la red. Su papel principal dentro del entramado consistía en ejercer como el administrador del día a día de las sociedades investigadas. Cano se encargaba de mantener activa la facturación falsa para revestir de una apariencia de estricta legalidad todos los movimientos de fondos que ordenaban los mandos superiores de la organización.
Manuel Aarón Fajardo
Hijo del dirigente socialista canario Manuel Fajardo, se ubicaba en el segundo nivel de la jerarquía como un intermediario clave para los negocios en el extranjero. Las intervenciones telefónicas de la UDEF lo identifican abiertamente como «la pieza de Zapatero en Venezuela». Su labor principal consistía en servir de enlace y puente necesario para facilitar los contactos institucionales al más alto nivel con las autoridades del régimen chavista.
Julio Martínez Sola
Como fundador y presidente de la aerolínea Plus Ultra, fue el responsable de firmar y solicitar de manera formal la inyección pública de 53 millones de euros ante la SEPI en el año 2020, bajo el argumento de que su compañía era un activo estratégico para el país. El empresario tuvo un rol fundamental en la negociación del auxilio financiero y fue arrestado el pasado diciembre en la misma operación de blanqueo de capitales, quedando luego en libertad con cautelares.
Rodolfo Reyes
Este inversor venezolano está señalado como el verdadero dueño y accionista mayoritario de Plus Ultra en la sombra, ejerciendo el control de las acciones a través de su esposa, María Aurora López López. Reyes fue la persona encargada de activar los contactos políticos de la aerolínea, presionar para abrir las puertas de acceso hasta el expresidente del Gobierno español y coordinar todos los movimientos estratégicos para garantizar que el rescate financiero fuese aprobado.
Roberto Roselli
En su condición de CEO y director financiero de Plus Ultra, Roselli completaba la cúpula directiva de la aerolínea junto al presidente y al dueño real. Debido a su cargo y control sobre los fondos de la compañía, fue detenido a finales de año por la Policía Nacional en la primera fase de las pesquisas que rastreaban el presunto blanqueo de capitales procedentes de Venezuela, y actualmente se encuentra en situación de libertad provisional.
Miguel Palomero
Este abogado de confianza del accionista Rodolfo Reyes fue grabado por los agentes de la UDEF en mayo de 2021, poco después de abrirse las diligencias judiciales sobre el rescate. En las conversaciones intervenidas, el letrado presumía de mantener una relación de amistad con la fiscal jefe del caso y debatía abiertamente sobre la necesidad de crear un comité en la sombra o «Kitchen Cabinet» con el objetivo político de frenar y cortar la investigación de raíz.
Ramón Gordils
Este diplomático del Gobierno de Venezuela actuó como el contacto institucional inicial al que recurrieron los directivos de Plus Ultra cuando buscaban financiación e influencia política para reflotar la aerolínea. Ante la petición de los empresarios para realizar labores de «lobby», Gordils les recomendó tramitar la solicitud por los cauces formales obligatorios mientras él se comprometía a buscar la vía idónea para «llegarle a ZP».