Agentes de la Policía Nacional han detenido en la localidad valenciana de Alzira a un hombre de 34 años como presunto autor de tres robos cometidos en una misma jornada: dos con violencia e intimidación y un tercero con fuerza. La agresividad empleada en los asaltos y el perfil vulnerable de las víctimas han marcado una investigación policial que se ha saldado con la puesta a disposición judicial del sospechoso, para quien ya se ha decretado el ingreso en prisión provisional.
Los hechos principales ocurrieron el pasado 21 de abril, cuando el arrestado abordó por la espalda a una mujer en avanzado estado de gestación que se encontraba hablando por su teléfono móvil. Al intentar arrebatárselo, el terminal salió despedido por los aires, momento en el que el asaltante comenzó a zarandear a la víctima con violencia con la aparente intención de quitarle también el bolso que llevaba consigo.
La gravedad del ataque aumentó cuando la mujer embarazada cayó al suelo. Según el relato de la Jefatura Superior de Policía, el agresor la arrastró por el pavimento mientras le propinaba patadas para lograr consumar el robo del bolso. Finalmente, la decidida intervención de dos ciudadanos que presenciaron la escena obligó al delincuente a darse a la fuga de manera apresurada, sin conseguir el botín pero dejando a la víctima herida en la calzada.
En su huida del lugar, el sospechoso perdió un pequeño bolso de su propiedad que resultó determinante para las pesquisas policiales, ya que los agentes encontraron en su interior una cadena y un colgante de oro. Tras realizar las comprobaciones pertinentes, los investigadores averiguaron que esa misma tarde, en una calle adyacente, el detenido le había robado dicha joya mediante un fuerte tirón a otra mujer, en este caso una anciana octogenaria.
La investigación de la Policía Nacional permitió además imputarle un tercer delito cometido en el mismo radio de acción. Se trata de un robo con fuerza en el interior de un vehículo estacionado en la vía pública, donde los agentes localizaron documentación personal que pertenecía de forma inequívoca al propio sospechoso. Con todas las pruebas recabadas, el juzgado de guardia ha ordenado su reclusión inmediata en un centro penitenciario dada la peligrosidad de sus actos.