El Real Madrid consiguió una victoria discreta ante el Real Oviedo en una noche marcada más por el ambiente tenso del Santiago Bernabéu que por el fútbol mostrado sobre el césped. El conjunto blanco venció por 2-0 gracias a los goles de Gonzalo García y Jude Bellingham, aunque dejó muchas dudas en el juego y escuchó silbidos dirigidos especialmente hacia Kylian Mbappé y Vinícius Júnior.
El partido llegaba en un contexto complicado para el madridismo después de perder el Clásico y despedirse prácticamente de las opciones ligueras. El ambiente en el estadio reflejaba el malestar acumulado por una temporada en la que el equipo no ha conseguido responder a las enormes expectativas generadas.
Aunque el resultado permitió sumar tres puntos, el encuentro volvió a evidenciar la desconexión existente entre parte de la afición y varios jugadores importantes de la plantilla.
Desde el inicio se percibió un ambiente extraño en el estadio. La intensidad habitual de las grandes noches del Bernabéu apenas apareció y el encuentro se movió durante muchos minutos a ritmo lento, casi de amistoso.
El Real Oviedo no se dejó intimidar y llegó incluso a incomodar al conjunto blanco en varios momentos del partido. Los visitantes tuvieron algunas oportunidades claras, especialmente una ocasión de Nacho Vidal que pudo cambiar el rumbo del encuentro.
El Madrid, mientras tanto, mostraba dificultades para generar peligro. Solo algunos intentos aislados de Franco Mastantuono o Brahim Díaz lograban despertar ligeramente a la grada.
El primer gol llegó justo antes del descanso en una acción rápida tras pérdida rival. Brahim encontró bien a Gonzalo García y el delantero español definió con tranquilidad dentro del área para poner el 1-0.
Aun así, ni siquiera el gol logró cambiar del todo el clima del estadio. Los pitos siguieron apareciendo, especialmente cuando Mbappé salió a calentar o apareció en las pantallas del Bernabéu. Parte de la afición sigue molesta por algunas decisiones del francés durante su recuperación física y por el rendimiento colectivo del equipo.
En la segunda mitad, el partido mantuvo la misma sensación de falta de energía. El Oviedo siguió buscando sus opciones y estuvo cerca de empatar en una jugada de Nacho Vidal que terminó marchándose fuera por muy poco.
Sin embargo, cuando mejor parecía estar el conjunto asturiano, apareció Bellingham para cerrar el partido. El centrocampista inglés volvió a marcar en Liga después de varios meses y firmó el 2-0 que aseguró la victoria madridista.
Más allá del resultado, el encuentro dejó imágenes llamativas en la grada. Mientras Mbappé y Vinícius recibían silbidos, jugadores como Dani Carvajal fueron ovacionados tras regresar después de su lesión. También hubo una gran muestra de cariño hacia Santi Cazorla cuando saltó al terreno de juego.
La sensación general fue la de un equipo que cumple, pero que no convence. El Real Madrid ganó al colista, aunque el ambiente en el Bernabéu demuestra que la afición espera mucho más de un proyecto construido para dominar tanto en España como en Europa.