Renfe ha presentado una denuncia contra Vito Quiles por una presunta estafa relacionada con el uso irregular de billetes de tren y el acceso no autorizado a servicios VIP de la compañía. Según la empresa ferroviaria, el denunciante habría utilizado durante meses un supuesto sistema para viajar pagando trayectos más baratos de los que realmente realizaba.
La compañía sostiene que Quiles compraba billetes únicamente para parte del recorrido, aunque posteriormente continuaba viajando hasta destinos más lejanos sin disponer de un título válido para completar el trayecto. Además, Renfe asegura que utilizaba zonas exclusivas de clase confort y salas VIP sin tener derecho a ello.
El caso ha terminado en los tribunales después de que la empresa detectara lo que considera un comportamiento repetido y continuado que habría causado tanto pérdidas económicas como un supuesto perjuicio reputacional.
Según el escrito presentado por Renfe, uno de los episodios clave ocurrió el 11 de agosto de 2025 durante un trayecto AVE entre Alicante y Madrid. El personal ferroviario detectó a Quiles ocupando plazas de categoría superior pese a disponer de un billete estándar con destino únicamente a Albacete.
La compañía afirma que, después de abandonar la zona confort tras ser advertido, el viajero continuó a bordo incluso después de superar la parada correspondiente a su billete. Más tarde fue localizado nuevamente en la cafetería del tren cuando el convoy ya se dirigía directamente hacia Madrid sin más paradas intermedias.
Finalmente, tuvo que abonar una cantidad adicional cercana a los 90 euros para regularizar el trayecto restante.
Sin embargo, la investigación interna de Renfe no terminó ahí. La empresa asegura haber revisado el historial de viajes y detectado un patrón repetido en al menos 17 trayectos realizados entre Alicante y Madrid desde 2024.
Según la denuncia, Quiles habría comprado de forma habitual billetes con destinos intermedios como Albacete o Cuenca, mucho más económicos que el trayecto completo, aunque posteriormente continuaba hasta Madrid o Alicante.
Renfe calcula que este sistema le habría permitido ahorrar alrededor de 850 euros en servicios utilizados sin abonar correctamente su coste real.
El caso ganó todavía más repercusión después de que la situación se hiciera pública y Quiles respondiera en redes sociales negando las acusaciones. El comunicador aseguró que todo era un “bulo” y afirmó que simplemente tuvo que pagar un suplemento debido a problemas técnicos en la página web de Renfe.
Además, publicó imágenes desde una sala VIP defendiendo que incluso había sido invitado por personal ferroviario tras las molestias sufridas durante el viaje.
Precisamente esa reacción pública es otro de los puntos que Renfe incorpora a su denuncia. La empresa considera que las declaraciones y publicaciones del comunicador habrían generado un supuesto daño reputacional hacia la compañía.
Renfe sostiene además que, tras el incidente, Quiles dejó de realizar paradas o desplazamientos habituales hacia ciudades intermedias como Albacete o Cuenca, algo que para la empresa reforzaría la teoría de que esos destinos solo eran utilizados para adquirir billetes más baratos.
Ahora será la Justicia quien deberá determinar si realmente existió una conducta fraudulenta continuada o si se trató únicamente de irregularidades puntuales en la compra y utilización de los billetes ferroviarios.