Malú regresa a la música con uno de los trabajos más personales y emocionales de toda su carrera. La artista publica este viernes su nuevo álbum, Quince, un disco cargado de reflexión, sinceridad y aprendizaje personal en el que la cantante habla abiertamente sobre la autoestima, las inseguridades y la necesidad de parar después de muchos años viviendo bajo presión.
Lejos de la imagen de fortaleza que siempre proyectó sobre los escenarios, Malú reconoce ahora que durante gran parte de su trayectoria construyó un personaje que poco tenía que ver con cómo se sentía realmente. Según explica, la aparente seguridad que transmitía no dejaba de ser una máscara creada para protegerse.
La cantante asegura que este nuevo proyecto simboliza una reconciliación consigo misma y con la niña que fue antes de la exposición mediática y las exigencias de la industria musical.
El álbum “Quince” tiene un fuerte significado emocional para la artista. El número hace referencia a varios momentos importantes de su vida: la edad en la que comenzó a trabajar en la música, el día de su cumpleaños y también la fecha de publicación del disco.
Uno de los temas más especiales del trabajo es “Primer amor”, una canción donde Malú habla directamente del amor propio y de cómo la infancia representa, muchas veces, la última etapa en la que las personas se aceptan plenamente sin condicionamientos externos.
La artista explica que, cuando somos niños, nos queremos sin miedo, sin comparaciones y sin la presión constante de agradar a los demás. Con el paso del tiempo, asegura, aparecen las inseguridades, las expectativas y la necesidad de construir personajes que terminan alejándonos de nosotros mismos.
Ese proceso personal también estuvo muy marcado por un problema de salud que obligó a Malú a detenerse por primera vez en décadas. La cantante sufrió una lesión que derivó en dos operaciones y en un largo periodo de recuperación.
Aunque en un principio lo vivió como una obligación dolorosa, con el tiempo comprendió que necesitaba parar. La artista reconoce que jamás habría tomado esa decisión voluntariamente porque estaba acostumbrada a seguir adelante sin detenerse nunca a pensar cómo se encontraba realmente.
Durante la entrevista, Malú también habló sobre la polémica relacionada con los conciertos en el estadio Santiago Bernabéu y las quejas vecinales por el ruido. La cantante evitó entrar en el conflicto y defendió que los artistas únicamente buscan ofrecer música y felicidad al público.
Según explicó, quienes deben encontrar soluciones son las instituciones y las partes implicadas, ya que los músicos solo desean poder realizar sus espectáculos en condiciones adecuadas para todos.
Además, confesó que todavía no se ha planteado actuar en el estadio madridista, aunque sí dejó claro que siempre apoyará la celebración de conciertos y la cultura en directo.
Con “Quince”, Malú parece iniciar una etapa mucho más honesta y cercana consigo misma. Más allá de las canciones, el disco refleja un momento vital marcado por la madurez, la introspección y la búsqueda de equilibrio personal después de muchos años de exposición constante.