La psicóloga y escritora Edith Eger ha fallecido a los 98 años, según ha informado su editorial en España, Editorial Planeta. Superviviente del Holocausto y referente internacional en el tratamiento del trauma, deja tras de sí una obra profundamente marcada por su experiencia vital.
Nacida en Hungría, Eger fue deportada con 16 años al campo de concentración de Auschwitz en 1944. Décadas después, transformó ese episodio en el libro La bailarina de Auschwitz, convertido en un fenómeno editorial con millones de lectores en todo el mundo.
En esta obra, la autora relató su paso por el campo y su posterior proceso de reconstrucción personal, marcado por el exilio y la superación del trauma. Tras la guerra, logró rehacer su vida en Estados Unidos, donde se doctoró en Psicología y desarrolló una carrera centrada en ayudar a otras personas a sanar heridas emocionales.
Durante su trayectoria, Edith Eger estuvo muy influida por el psiquiatra Viktor Frankl, de quien fue discípula y con quien compartió la visión de encontrar sentido incluso en las experiencias más dolorosas.
Además de su obra más conocida, también publicó En Auschwitz no había Prozac, consolidándose como una voz clave en la divulgación psicológica y el testimonio histórico.
Con su fallecimiento desaparece una de las últimas grandes voces vivas del Holocausto, aunque su legado permanece en sus libros y en el impacto que han tenido en varias generaciones de lectores.