La mayoría de las empresas en España reconoce que la salud mental de sus empleados es un problema creciente, pero pocas han dado el paso de aplicar medidas concretas para abordarlo. Así lo refleja un estudio de InfoJobs, que evidencia una clara distancia entre la preocupación empresarial y la acción real.
Según la encuesta, el 81% de las compañías detecta desafíos relacionados con el bienestar psicológico de sus plantillas. Sin embargo, más de la mitad no cuenta con iniciativas específicas, y un 54% sitúa la salud mental como una cuestión de baja prioridad.
Solo una minoría adopta un enfoque más activo: apenas un 10% dispone de programas de apoyo al bienestar y un 11% integra esta cuestión de forma estratégica en su organización. En muchos casos, las empresas reaccionan únicamente cuando el problema ya ha derivado en una baja laboral.
Entre los principales factores de riesgo en la salud mental, destacan la dificultad para conciliar vida laboral y personal, la sobrecarga de trabajo y el clima laboral, todos ellos señalados como retos clave por los responsables de recursos humanos.
El informe también revela diferencias según el tamaño de la empresa: las grandes compañías muestran mayor sensibilidad y desarrollo de políticas, mientras que en las pequeñas y microempresas la gestión de la salud mental sigue siendo más limitada.
A pesar de esta falta de acción, existe consenso sobre posibles soluciones. Más del 80% de las empresas cree que mejorar la conciliación ayudaría a reducir la presión mental y mejorar el bienestar de los trabajadores.
El estudio concluye que, aunque se perciben avances, el tejido empresarial aún tiene pendiente integrar de forma efectiva la salud mental en su cultura organizativa para prevenir problemas y reducir el impacto en el empleo.