Seis de las mayores petroleras del mundo —Chevron, Shell, BP, ConocoPhillips, ExxonMobil y TotalEnergies— obtendrán cerca de 3.000 dólares por segundo en beneficios en un contexto marcado por la tensión energética global, según un informe de Oxfam Intermón.
El estudio calcula que estas compañías alcanzarán un beneficio conjunto de unos 94.000 millones de dólares, impulsado por el encarecimiento de la energía en plena crisis geopolítica en Oriente Próximo. Esta cifra supone un incremento significativo respecto al año anterior.
La organización alerta de que este aumento de beneficios contrasta con el crecimiento de la pobreza energética en muchas regiones del mundo, agravada por la inestabilidad internacional y el encarecimiento de los combustibles.
Además, el informe señala que una gran parte de estas ganancias se concentra en las rentas más altas, mientras amplios sectores de la población afrontan dificultades para acceder a la energía en condiciones asequibles.
En paralelo, la encuesta incluida en el estudio refleja un respaldo mayoritario a impulsar energías renovables frente a los combustibles fósiles, así como un amplio apoyo a la creación de impuestos sobre los beneficios extraordinarios de las petroleras para financiar la transición energética.
Desde Oxfam reclaman medidas para acelerar un cambio hacia un modelo energético más sostenible y equitativo, con mayor inversión pública y un enfoque centrado en la justicia climática, especialmente para los países más vulnerables.